Diputados exhibieron la opacidad del SIAPA al confrontar al director Antonio Juárez y al secretario Ernesto Marroquín por el caso Eli Castro, la mala calidad del agua y el uso discrecional del presupuesto.
Por Redacción / @Somoselmedio
Guadalajara, Jalisco, 25 de noviembre 2025.- En una comparecencia marcada por la evasiva y la crítica frontal, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) y la Secretaría de Gestión Integral del Agua fueron cuestionados por el Congreso de Jalisco, dejando al descubierto un modelo de gestión opaco, una crisis operativa profunda y una alarmante desconexión con los usuarios.
El secretario Ernesto Marroquín Álvarez y el director del SIAPA, Antonio Juárez Trueba, presentaron un informe técnico. Sin embargo, su discurso chocó con el interrogatorio de diputados, quienes centraron sus ataques en la contratación de Elizabeth Castro, la opacidad en la reingeniería del organismo, la persistente mala calidad del agua en Guadalajara y la justificación de un aumento tarifario que, según los legisladores, no se traduce en mejoras.
El Caso Eli Castro: El Símbolo de la Opacidad en el SIAPA
El punto más crítico giró en torno a la contratación de Elizabeth Castro Cárdenas, asesora con un salario de 73,000 pesos mensuales, sin perfil técnico en materia hídrica, un caso señalado como “falta grave” por el Órgano Interno de Control.
El diputado Alejandro Covarrubias cuestionó: “¿Por qué se contrató a una persona sin acreditar experiencia en materia hidráulica? ¿Cuántos contratos similares existen?”. La respuesta de Juárez Trueba fue evasiva, amparándose en que “es una investigación en proceso”. Esta postura fue calificada por la diputada Mariana Castillo como una “confesión de la opacidad”.
“Un organismo que maneja más de 6,000 millones de pesos al año sin rendir cuentas no es un órgano técnico, es un enclave de poder”, sentenció Castillo, quien recordó que el director evadió por meses una comparecencia previa.
Agua Turbia y Tandeos: El Fracaso en el Servicio Básico
Mientras la cúpula del SIAPA se defendía, legisladores de todos los partidos señalaron el fracaso del organismo en su función esencial: proveer agua potable de calidad.
El diputado Sergio Martín fue contundente: “La gente nos dice que el SIAPA está reprobado. Le cobran a la gente un servicio ineficiente”. La diputada Brenda Carrera exigió transparencia sobre el incremento tarifario del 9.65%: “La ciudadanía merece saber por qué, si se aumentaron las tarifas, seguimos viendo agua sucia y fugas”.
Ante las críticas, las explicaciones se centraron en la antigüedad de la infraestructura. Ernesto Marroquín reconoció que la solución para el “agua de color chocolate” requiere modernizar la Planta Potabilizadora No. 1 de Miravalle (con 70 años) y construir el Acueducto Sustituto Chapala-Guadalajara.
Antonio Juárez presentó datos sobre una reducción del 47% en reportes de agua con color y una inversión de 231.9 millones de pesos en 2025. Sin embargo, la diputada Candelaria Ochoa evidenció la lentitud: “Cambiaron 12 km de tubería, faltan 80. A este paso, tardaríamos 36 años”.
La glosa dejó en evidencia una demanda unánime del Congreso hacia el SIAPA y la Secretaría del Agua: el fin de la opacidad y la entrega de resultados concretos para la ciudadanía.
La diputada Valeria Ávila advirtió sobre la falta de claridad en el manejo presupuestal: “Con conceptos tan abiertos, ustedes pueden ejecutar deliberadamente y a discrecionalidad el presupuesto público. Nos preocupa que no haya claridad sobre si realmente se invertirá en el Río Santiago”.
Por su parte, la diputada María del Refugio Camarena hizo un llamado a la transparencia y puso sobre la mesa una propuesta concreta: “La reingeniería del SIAPA no tiene que ser de carácter reservada por ley. Hoy hacemos entrega pública de nuestro plan de reestructuración ‘SIAPA 2.0’ con 18 acciones estratégicas. Los invito a que sumemos esfuerzos, los más de 5 millones de habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara nos necesitan”.
El mensaje final lo dio la diputada Candelaria Ochoa, quien resumió la deuda pendiente del organismo: “Le solicito, director, que nos dé un teléfono para que en el SIAPA puedan atender a las y los usuarios. Mientras, la gente sigue padeciendo tandeos y agua de mala calidad”.
La pelota, según los representantes populares, sigue en la cancha de un organismo que ha prometido, una vez más, una reingeniería cuyos resultados la ciudadanía aún espera ver reflejados en su grifo.
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