Familiares de periodistas asesinados y desaparecidos, junto a periodistas y sociedad civil, instalaron este sábado el antimonumento “Aquí Nadie Olvida” en la esquina de Paseo de la Reforma y Bucareli, en la Ciudad de México, a un costado del antimonumento +43. La acción de memoria arrancó a las nueve de la mañana y se extendió hasta la medianoche con testimonios, foro y música. La instalación fue convocada por familias que denuncian que los casos de sus seres queridos permanecen en el olvido y la impunidad.
Fotografías: Emmanuel Rosas / apocalipstick.nau, Alan Hernández / @alandjhm Denisse Ureña / @denisseure_ María Pichardo Ramírez / mar_visual_
Frente al antimonumento, familiares de periodistas asesinados tomaron el micrófono para nombrar lo que las fiscalías han archivado. La esposa de Salvador Adame denunció nueve años de impunidad y un sistema de justicia que trata los expedientes “como hojas y no como historias de personas”. Carmelita Osorio, esposa de Gregorio Jiménez de la Cruz, asesinado en Veracruz en 2014, señaló que en casi 13 años no ha visto avance alguno en su caso. Patricia Espinosa, hermana del fotoperiodista Rubén Espinosa, reveló que la Fiscalía le informó que las evidencias de su caso se perdieron y que el expediente difícilmente podrá resolverse. Estela Méndez, esposa de Ramón Ángeles Alpa, desaparecido en Michoacán desde 2010, exigió que su caso no sea reducido a una estadística más.
Griselda Triana, viuda de Javier Valdez —corresponsal de La Jornada en Sinaloa, asesinado el 15 de mayo de 2017 en Culiacán— se sumó a la jornada y demandó que los crímenes contra periodistas sean reconocidos como ataques directos a la democracia. Jorge Sánchez, hijo de Moisés Sánchez, periodista veracruzano asesinado en enero de 2015, informó que el caso de su padre se encuentra ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y advirtió que otras familias evalúan llevar sus casos a instancias internacionales ante la certeza de que la justicia en México no llegará. “En México no hay condiciones para que haya justicia”, declaró Sánchez frente al antimonumento.
Las familias convocantes dirigieron un llamado directo a la presidenta Claudia Sheinbaum, recordando que en julio de 2024 le enviaron una carta solicitando una reunión y que a la fecha no han recibido respuesta. En su pronunciamiento colectivo señalaron que el 98% de los asesinatos de periodistas permanece en la impunidad y que ningún periodista desaparecido ha regresado a casa.
“Este antimonumento debe avergonzar a cualquier gobernante que haya sido incapaz de frenar la violencia contra periodistas”, sostuvieron. La instalación quedó emplazada sobre Paseo de la Reforma, la misma avenida donde el Estado mexicano erige sus monumentos oficiales, como una exigencia que no pide permiso para ocupar el espacio público.






























