La flotilla internacional más grande en una década reanudó su travesía hacia Gaza, pese a ataques con drones y las amenazas de Israel de impedir su llegada.
Por Redacción / @Somoselmedio
Ciudad de México, 27 de septiembre de 2025.- La Global Sumud Flotilla (GSF), integrada por más de 50 barcos con alrededor de 500 activistas internacionales, continuó este fin de semana su rumbo hacia Gaza, a pesar de los ataques con drones registrados en el Mediterráneo y las amenazas del gobierno de Israel de impedir su arribo.
En un comunicado difundido el 24 de septiembre, los organizadores denunciaron que “al menos 13 explosiones causadas por drones no identificados se produjeron cerca de nuestras embarcaciones, arrojando líquidos químicos y dispositivos incendiarios, además de bloquear nuestras comunicaciones”. El documento alertó de “una escalada peligrosamente alarmante” y responsabilizó a Israel de una campaña de intimidación para justificar un ataque militar contra una misión civil y noviolenta.
El 26 de septiembre, la flotilla informó que se encontraba a 463 millas náuticas de Gaza —unos 857 kilómetros— y que esperaba arribar entre 4 y 7 días, entrando en “zona de alto riesgo” a partir del 28 de septiembre. A bordo viajan delegaciones de más de 40 países, incluidas figuras internacionales como la activista ambiental Greta Thunberg y parlamentarios europeos, así como siete activistas mexicanos.
Los ataques con drones provocaron la reacción de la comunidad internacional. España y Grecia condenaron las agresiones, mientras que Italia anunció el despliegue de la fragata Fasan y España envió el patrullero Furor desde Cartagena para dar asistencia humanitaria y vigilar la seguridad de la flotilla. Israel respondió reiterando que “no permitirá la entrada de ningún barco en Gaza”, considerada por sus autoridades como “zona de combate activa”.
En paralelo, la Freedom Flotilla Coalition (FFC) anunció el 27 de septiembre la salida de una segunda flotilla, denominada Thousand Madleens to Gaza, integrada por diez barcos y setenta voluntarios de más de veinte nacionalidades, entre ellos nueve legisladores europeos. “Cada barco que lanzamos es un desafío directo al bloqueo y una declaración de solidaridad con Palestina”, señaló el comunicado conjunto de la FFC y el grupo italiano TMTG.
Desde América Latina, familiares y organizaciones de derechos humanos exigieron a los gobiernos medidas de protección para los activistas. La Cancillería mexicana confirmó el 24 de septiembre que mantiene comunicación con los connacionales a bordo y que se encuentran en buen estado de salud.
Los organizadores reiteraron que el objetivo de la flotilla es entregar directamente en Gaza la ayuda humanitaria recolectada, rechazando propuestas de desviar la carga a puertos israelíes o chipriotas. “Renunciar a llegar a Gaza desviaría el foco del objetivo central: denunciar y romper el bloqueo”, enfatizó la vocera italiana Maria Elena Delia en respuesta a las autoridades europeas.
Con las banderas de la resistencia civil, la flotilla sigue navegando bajo el lema sumud —perseverancia en árabe—, en medio de un clima de tensión internacional, pero también de solidaridad creciente.

