Tras varios días detenidos en Israel, 171 integrantes de la Flotilla Global Sumud —entre ellos Greta Thunberg— fueron deportados a Grecia y Eslovaquia. En su llegada al Aeropuerto Internacional de Atenas, miles de personas los recibieron entre aplausos y consignas por Palestina. Desde allí, Thunberg denunció que “hay un genocidio transmitido en vivo ante nuestros ojos” y que los Estados “están fallando en su obligación legal de detenerlo”.
Por Redacción / @Somoselmedio
Atenas, Grecia, 6 de octubre de 2025.- Tras su detención por parte del ejército israelí, 171 integrantes de la Flotilla Global Sumud, entre ellos la activista climática Greta Thunberg, fueron deportados este fin de semana a Grecia y Eslovaquia. La Flotilla Sumud partió hacia Gaza con ayuda humanitaria y la intención de romper el bloqueo impuesto por Israel, pero fue interceptada el pasado 30 de septiembre en aguas internacionales.
A su llegada a Atenas, miles de personas se congregaron en el Aeropuerto Internacional Eleftherios Venizelos para recibir a las y los activistas, coreando consignas de solidaridad con Palestina. Entre los 171 deportados se encontraban ciudadanos de Grecia, Italia, Francia, Irlanda, Suecia, Polonia, Alemania, Austria, Dinamarca, Noruega, Reino Unido, Serbia y Estados Unidos, según confirmó el propio Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel (@IsraelMFA), que los calificó como “provocadores de la flotilla Hamás-Sumud”.
“Todos los derechos legales de los participantes fueron respetados. Las mentiras que están difundiendo son parte de su campaña de noticias falsas”, afirmó el comunicado israelí, que negó los testimonios de agresiones dentro de los centros de detención.
📢 “Hay un genocidio transmitido en vivo ante nuestros ojos”, denunció Greta Thunberg al llegar a Atenas tras ser liberada de una prisión israelí.
La activista acusó a los gobiernos de ser cómplices del bloqueo y la hambruna en Gaza, tras la deportación de 171 integrantes de la… pic.twitter.com/w5CZV2boFv
— Somos el Medio (@Somoselmedio) October 6, 2025
Sin embargo, los sobrevivientes relataron tratos humillantes y torturas psicológicas. Thunberg fue golpeada y obligada a besar una bandera israelí, según testigos del barco turco Mavi Marmara II. En su discurso desde el aeropuerto griego, la joven activista de 22 años pronunció palabras que rápidamente se viralizaron:
“Hay un genocidio ocurriendo frente a nuestros ojos. Nadie podrá decir ‘no sabíamos’. Los gobiernos tienen la obligación legal de detenerlo. En lugar de hacerlo, continúan alimentando la guerra y bloqueando la ayuda humanitaria. Nuestra misión no debería existir: lo hacemos porque los Estados han fallado”.
La líder del movimiento Fridays for Future subrayó que la historia no se trata de los activistas, sino del pueblo palestino que resiste bajo asedio.
“Israel intenta borrar a todo un pueblo mientras el mundo observa. Gaza, Sudán, Congo, Afganistán… los genocidios continúan porque nuestras instituciones, empresas y medios son cómplices. Lo que hicimos fue lo mínimo”, declaró Thunberg, acompañada por activistas de más de veinte países.
En México, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que el embajador mexicano en Israel se reunió nuevamente con los connacionales detenidos en el Centro de Ktziot, gestionando medicamentos y acompañamiento consular. La Cancillería aseguró que se avanza en su próxima repatriación y que “la prioridad es garantizar sus derechos humanos y su regreso seguro al país”.
Mientras tanto, la Flotilla Global Sumud continúa siendo un símbolo de resistencia civil internacional. A pesar de la represión y las detenciones, los activistas han reiterado que su objetivo sigue siendo el mismo: romper el bloqueo de Gaza y exigir el fin del genocidio palestino.

