El colectivo acusa a la CEA, el SIAPA y la CONAGUA de trasladar sin sellar lodos del desazolve de la presa, de secarlos al aire libre junto a viviendas y de entregarlos a ladrilleras que queman llantas.
Por Mario Marlo / @Mariomarlo
Los lodos contaminados de Las Pintas, extraídos de la presa y del canal del Sistema Antiguo, se están depositando en colonias de El Salto, Tlaquepaque y Tlajomulco sin ningún tipo de manejo. Una parte se entrega a ladrilleras de la zona como insumo para fabricar ladrillo. Así lo denunció la Agrupación Un Salto de Vida en un pronunciamiento público. El colectivo señala como autoridades responsables del desazolve a la Comisión Estatal del Agua (CEA), al Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) y a la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA).
De acuerdo con el colectivo, vecinas y vecinos documentaron el paso de camiones de volteo que transportan el material extraído “sin medidas de confinamiento ni de sellado, derramando lodos posiblemente tóxicos en la vía pública”. La agrupación subraya que las autoridades cuentan con un sitio cercano destinado a este tipo de residuos, el monorrelleno de la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) El Ahogado. Aun así, los lodos terminan en predios y calles de la periferia.
Según el pronunciamiento, los residuos que se depositaron en días anteriores se están secando al aire libre. El colectivo describe lo que ocurre en las colonias: “cubriendo las colonias de polvos y partículas suspendidas que son inhaladas diariamente por la población, provocando afectaciones respiratorias y oculares”. Las y los vecinos reportan malos olores intensos y la dispersión de polvos una vez que el lodo se seca. En una publicación en su cuenta de Facebook, el colectivo precisó que el viento convierte los residuos secos en nubes de polvo que las familias inhalan a diario.
Para Un Salto de Vida, estas afectaciones se suman a “los riesgos sanitarios crónicos instaurados desde hace décadas en estas mismas poblaciones”. La agrupación se conformó en 2004 con habitantes de El Salto y Juanacatlán que comenzaron a organizarse frente a la contaminación del río Santiago y del corredor industrial que lo rodea. Las colonias que hoy reciben los lodos, señala el documento, están entre las más afectadas históricamente por esa contaminación.
Lodos para ladrilleras que queman llantas
El colectivo afirma contar con evidencia de que los lodos se depositan en predios de la zona dedicados a la producción de ladrillo. En esos hornos se utilizan llantas y otros residuos como combustible, “lo que potencia y dispersa los contaminantes presentes en el azolve”.
La agrupación dedicó un señalamiento específico a quienes trabajan en esos hornos: “Señalamos además el dolo y el desprecio hacia la comunidad de ladrilleros, a quienes se les están entregando estos lodos potencialmente tóxicos como insumo, vulnerando su dignidad, salud y condiciones de vida”.
Un Salto de Vida acusa al Gobierno de Jalisco de intervenir sin presentar una caracterización fisicoquímica de los lodos. De acuerdo con el pronunciamiento, eso viola la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR), la NOM-004-SEMARNAT-2002 y los protocolos obligatorios para la gestión de residuos peligrosos o de manejo especial.
El gobierno estatal anunció la “disposición segura” del material en un terreno ubicado a 11 kilómetros de la presa, pero, según el colectivo, no ha especificado cuál es ese sitio. La agrupación extendió la responsabilidad al Gobierno Federal, en particular a la SEMARNAT, la CONAGUA y la PROFEPA, “por acción u omisión”. El argumento es que la presa y el canal son cuerpos de agua de jurisdicción federal.
El pronunciamiento ubica los trabajos dentro de una bolsa anunciada de 100 millones de pesos para retirar más de 260 mil metros cúbicos de azolve. El colectivo contrasta esa operación con el anuncio del gobernador Pablo Lemus sobre la clausura total del Sistema Antiguo. Lemus tomó esa decisión al reconocer que el sistema está contaminado por al menos 150 descargas irregulares industriales y sanitarias. De acuerdo con el propio Gobierno de Jalisco, citado por la agrupación, la responsabilidad de esas descargas es compartida por la CEA, el SIAPA, los municipios y las industrias.
“Resulta profundamente contradictorio”, escribió el colectivo, que ahora se pretenda desazolvar apresuradamente el canal y la presa sin garantizar el manejo seguro de los sedimentos. La agrupación señala, además, que las autoridades no han aclarado si el desazolve supone la reapertura de ese sistema, que conduce agua del río Santiago para el abastecimiento de la ciudad.
La periferia como zona de sacrificio
Un Salto de Vida enmarca la denuncia en una disputa más amplia: quién carga con los costos de la crisis del agua del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG). En su cuenta de Facebook, el colectivo la resumió con una consigna: “¡Agua limpia para Guadalajara, lodos tóxicos para la periferia!”. Ahí mismo advirtió que las autoridades “van de una crisis sanitaria a otra”. En el pronunciamiento lo plantearon así: “Rechazamos la política de zonificación del desastre, donde las poblaciones de la periferia metropolitana son tratadas como territorios prescindibles cuyo único fin es amortiguar la contaminación de la metrópoli”.
El Gobierno Federal anunció un Plan de Restauración para la cuenca Lerma-Santiago. Según el colectivo, mientras tanto las autoridades locales siguen causando daños sin evaluaciones de impacto sanitario ni ecológico. El documento afirma que el plan en marcha para el abastecimiento del AMG no ha evaluado sus efectos en el territorio, en el río Santiago y en la cuenca de El Ahogado. Esos impactos, advierten, “podrían ser irreversibles”.
La agrupación exige la suspensión inmediata de la extracción y el traslado de lodos sin protocolos de contención. También pide la publicación transparente de las pruebas de caracterización de los sedimentos y una inspección urgente de la PROFEPA, la SEMARNAT y la CONAGUA para verificar la legalidad y la seguridad ambiental de los trabajos conforme a la normativa federal. En su publicación en Facebook, la agrupación pidió a esas tres dependencias detener el transporte irregular, aplicar pruebas a los lodos y garantizar atención médica a las poblaciones afectadas, y calificó los hechos como “delitos contra la salud”.
Entre sus demandas están la remediación ambiental, el control de polvos y la atención médica para las familias de las colonias afectadas en Las Pintas, El Salto, Tlaquepaque y Tlajomulco. Solicita además la intervención inmediata de la Comisión para la Restauración del Río Lerma-Santiago, para que evalúe los impactos socioambientales del Plan de Abastecimiento para el AMG y lo abra a discusión pública. Su última exigencia es el cese al uso de la periferia como zona de sacrificio.


