De Parque Rojo a Plaza de Armas, la Asamblea Popular de Jalisco denuncia opacidad, encarecimiento del transporte y exclusión ciudadana en decisiones tarifarias.
Fotografías: Boris Vólkov / @Somoselmedio y Yohan Rodríguez Saldaña / yohnfoto (IG)
Guadalajara, Jalisco, 2 de abril 2026.- Bajo la consigna “La movilidad es un derecho, no un negocio”, decenas de personas marcharon este 1 de abril desde el Parque Rojo hacia Plaza de Armas en rechazo al aumento en la tarifa del transporte público y al modelo de movilidad que, acusan, prioriza criterios financieros por encima de las necesidades sociales.
Impacto del Tarifazo en la Vida Cotidiana de los Ciudadanos
La movilización, convocada por la Asamblea Popular contra el Tarifazo —ahora constituida como Asamblea Popular de Jalisco—, se enmarca en un proceso de organización social que, durante los últimos meses, ha cuestionado tanto el incremento tarifario como la falta de transparencia en la toma de decisiones por parte del gobierno estatal.
Durante el pronunciamiento público, integrantes de la asamblea señalaron que la actual tarifa de 14 pesos —con un subsidio de 3 pesos— representa una carga económica para la población, además de evidenciar una política que traslada el costo del sistema a las y los usuarios.
“Se habla de una tarifa de 11 pesos, pero esa cifra no responde a ningún documento técnico ni a la realidad que vivimos diariamente en el transporte”, denunciaron.
Más allá del costo del pasaje, las y los manifestantes subrayaron que el problema central es la precariedad del sistema de transporte en la Zona Metropolitana de Guadalajara: escasez de choferes, unidades fuera de operación, rutas insuficientes y tiempos prolongados de espera.
“Hoy viajar es más complicado, más caro y más injusto”, afirmaron, al tiempo que señalaron que el modelo actual no es rentable para concesionarios ni garantiza condiciones dignas para la población usuaria.
En ese sentido, denunciaron que la llamada “tarifa técnica” carece de legitimidad social y responde a decisiones tomadas sin participación ciudadana.
“11 pesos no es una tarifa técnica, es una imposición”, enfatizaron.
El contexto de la movilización está marcado por el anuncio del gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, quien tras semanas de protestas informó que la tarifa no será de 14 pesos y que se fijará en 11 pesos sin condicionarla al uso de la Tarjeta Única.
La medida fue interpretada por diversos colectivos como un retroceso parcial ante la presión social, pero insuficiente frente a una crisis más profunda.
Organizaciones han advertido que el problema no se limita al monto del pasaje, sino a un modelo de movilidad que mantiene desigualdades territoriales, especialmente en zonas periféricas, donde el acceso al transporte impacta directamente en derechos como el trabajo, la educación y la salud.
Durante la marcha, la Asamblea Popular de Jalisco denunció la exclusión sistemática de la ciudadanía en los espacios donde se define la política tarifaria, señalando la existencia de órganos “cooptados” que operan sin contrapesos sociales.
“Basta de decisiones a puerta cerrada. Hay una ciudadanía lista para participar y construir soluciones”, expresaron.
Entre sus demandas, plantearon la necesidad de integrar a usuarios y organizaciones en los mecanismos de decisión, así como establecer una tarifa justa de 9.50 pesos, acorde —según señalaron— a las condiciones reales de la población.
Asimismo, vincularon la lucha por el transporte con otras problemáticas urbanas, como la crisis del agua, denunciando un modelo de gobierno que, afirmaron, administra la ciudad como mercancía.
“Jalisco no es una marca, es un territorio habitado por personas que cada día la tienen más difícil”, sostuvieron.
La marcha concluyó con un llamado a mantener la organización y la presencia en las calles como herramientas para incidir en las decisiones públicas.
“Seguiremos luchando, creciendo y tomando las calles hasta que nuestras voces sean escuchadas”, afirmaron.









