“Él debería de estar aquí conmigo, tomarnos fotos, convivir como padre e hija y pues no. Me llena de mucha emoción el bordarlo y de mucha tristeza, pero también al final cuando tengo el corazón de mi papá, pues siento que es algo tangible que puedo abrazar, que le puedo descargar todas estas emociones de amor, de que lo quiero y lo amo”.
Carmen lleva 17 años buscando a su padre, Gersaín Cardona Martínez, quien forma parte de las más de 135 mil personas desaparecidas en México..
Por Yolanda Bahena / X: @wiolandmx
Ciudad de México, 31 de agosto. – María Carmen Cardona, creadora de “Acción de memoria: corazones robados”, habla suave y sin prisa mientras sostiene en sus manos una tela con forma de corazón. Durante la jornada acompañó y apoyó a familias buscadoras a bordar a mano un corazón con el nombre de su ser querido, en las inmediaciones de la Glorieta de las y los Desaparecidos, en Paseo de la Reforma, este domingo 30 de agosto, en el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas.
“Acción de memoria: corazones robados” es una acción colectiva que busca visibilizar y dignificar la memoria y la búsqueda de personas desaparecidas, a través del bordado de los nombres de quienes hacen falta.
Carmen es originaria de Ecatepec, Estado de México, y busca a su papá, Gersaín Cardona Martínez. Él desapareció el 21 de marzo de 2009 en Piedras Negras, Coahuila, junto con 11 personas más. Este año se cumplieron 17 años de una búsqueda incansable para encontrarlo.
Gersaín y sus compañeros se dedicaban a la venta de pinturas por cambaceo. Iban casa por casa ofreciendo botes de pintura de 20 litros en distintos estados de la República. Carmen cuenta que, en esa ocasión, a su papá le tocó viajar a Coahuila, mientras sus compañeros se dirigían a Nuevo Laredo con el mismo cargamento para venderlo en pueblos y rancherías.
“Recibimos una llamada de mi papá de que se había desaparecido una primera camioneta en donde iban sus compañeros, sus amigos de trabajo. Entonces, en esa llamada, él le marcó a mi mamá y le dijo que se iba a quedar a buscarlos, y mi mamá en ese momento le dijo que se regresara, pero no”, dice.
La decisión de don Gersaín fue ir a buscar a sus compañeros. Carmen y su hermana llegaron a la conclusión de que su papá fue el primer buscador de la familia. En un primer momento, su madre viajó entre 14 y 15 horas en autobús hasta la frontera del país para ir a buscarlo, vendió cosas de la casa para poder juntar para el boleto e ir a buscarlo.
Desde entonces, el proceso de búsqueda por parte de las autoridades ha sido complejo. “No nos daban respuestas, no nos hacían caso, y pues desde ese momento hasta en la actualidad, vemos deficiencias en la fiscalía, no trabaja, el Ministerio Público solo se dedica a hacer trabajo de oficio, no nos hace acciones de búsqueda y entonces pues así ha sido, en parte en Coahuila sí el estado tiene voluntad, pero no los encontramos, no hay resultados”, denuncia.
La iniciativa “Acción de memoria: corazones robados” surgió en 2023 como una acción de memoria y visibilización: “bordar los nombres de personas desaparecidas y las frases que dignifiquen la búsqueda de sus familiares”, expresa Carmen.
Carmen y su familia ya no podían en ese momento asistir a búsquedas e ir a la revisión del expediente por lo que su hermana inició con la idea, pues quería hacer algo tangible y que se sintiera, “buscamos esta otra manera de generar memoria”, añade.
Confiesa que en un principio le resultó difícil, pero le ha sido muy significativo bordar el nombre y la imagen de su padre y las cosas que tengan que ver con el, su deseo es que quede perfecto; sin embargo, también experimenta emociones encontradas y se cuestiona el por qué tiene que bordar así a su papá.
“Él debería de estar aquí conmigo, tomarnos fotos, convivir como padre e hija y pues no, me llena de mucha emoción el bordarlo y de mucha tristeza, pero también al final cuando ya tengo el corazón de mi papá, pues siento que es algo tangible que puedo abrazar, que le puedo descargar todas estas emociones de amor, de que lo quiero y lo amo”, comparte emotiva, Carmen.
Bordar es una actividad que genera relajación y permite expresar lo que los familiares sienten. Carmen y su hermana bordaron juntas un corazón con el nombre de su papá y atrás con la frase de “tus hijas te buscan”.
“Para mí este corazón representa la búsqueda de mi papá, el legado de mi mamá porque mi mamá falleció en 2016 y el amor de la hermandad porque pues fue entre las dos que bordamos este corazón. Entonces para mí todo eso significa mi corazón”, finaliza.
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