Colectivos y centros de derechos humanos alertan que condicionar la búsqueda a carpetas de investigación distorsiona la crisis de desapariciones y deslinda al Estado de su responsabilidad en más de 133 mil desapariciones, incluyendo a muchos Desaparecidos.
Por Giselle Velasco Matías / @arlette_giselle
CDMX, 28 de marzo 2026.- Organizaciones que acompañan a familias buscadoras en exigencia de verdad y justicia manifestaron su preocupación tras la presentación de los avances del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), realizada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en la mañanera del 27 de marzo, al advertir que condicionar la búsqueda a la apertura de carpetas de investigación es una forma de distorsionar la crisis de desaparición en México.
Además, advirtieron que los discursos oficiales, al promover la idea de que ya no existen desapariciones forzadas, deslindan al Estado mexicano de cualquier tipo de responsabilidad en la crisis de desaparición, dejando como único responsable al crimen organizado. En este sentido, las organizaciones enfatizaron que la participación directa de las autoridades, así como la omisión, la corrupción y la impunidad forman parte estructural de la crisis en materia de desaparición, por lo que la responsabilidad de los agentes estatales en los procesos de búsqueda no debe minimizarse.
En el pronunciamiento firmado por el Centro de Análisis e Investigación Fundar, Data Cívica, el Centro de Justicia para la Paz y la Democracia (CEDAP), Elementa Derechos Humanos, la Universidad Iberoamericana, Justicia para las Personas, el Instituto Mexicano Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), Voces Mesoamericanas y Global Exchange, se señaló la gravedad de utilizar registros ministeriales para dimensionar las desapariciones en México ya que según mencionan, invisibiliza a miles de víctimas y limita el derecho de las personas a ser buscadas, sobre todo en un país donde el 93% de los delitos no son denunciados.
Además, las organizaciones denunciaron que la narrativa oficial sobre la obligatoriedad de abrir carpetas de investigación representa un retroceso en materia de desaparición, ya que el problema no radica en la ausencia de legislación sino en prácticas institucionales vinculadas a la omisión, la corrupción y la negativa de las fiscalías a investigar de forma adecuada los casos.
Finalmente, alertaron por la falta de transparencia y la exclusión de las familias buscadoras, personas expertas y organizaciones acompañantes en la creación de instrumentos y metodologías, lo que forma parte de una simulación de diálogo y debilita la creación de políticas públicas de búsqueda en el territorio mexicano. “La búsqueda es una obligación del Estado, por lo tanto, debe ser una política que reconozca, nombre y busque a cada una de las personas cuyo paradero desconocemos” escribieron las organizaciones en el posicionamiento.
Por su parte, el Centro Prodh se posicionó frente a la situación al declarar que “la premisa inicial de que no se cometen desapariciones forzadas o que la mayoría de las desapariciones están relacionadas con ausencias voluntarias, minimiza la responsabilidad del Estado, contrario a lo que han destacado previamente organismos internacionales.”
A través de su propio comunicado, puntualizó que frente a la afirmación de que el 90% de las personas registradas como desaparecidas ha sido localizadas “es fundamental aclarar que estas no necesariamente son atribuibles a acciones del Estado. En muchas ocasiones son las familias y sus redes en la comunidad las que se activan en las primeras horas y logran localizarlas”, señaló.
Según datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), hasta la fecha se han registrado en México más de 133 mil personas desaparecidas y no localizadas, lo que marca un hito histórico en la crisis de desapariciones en el país. A su vez, según informa la plataforma de investigación A dónde van nuestros desaparecidos, cada día 40 personas no regresan a sus hogares, lo que refleja una crisis de desaparición forzada generalizada y sistemática.

