En medio de acusaciones de estrategias divisivas por parte del gobierno, las familias de los 43 estudiantes desaparecidos en Ayotzinapa exigen respuestas claras y la entrega de documentos cruciales para esclarecer el caso.
Alejado de los análisis que lisamente descalifican la 4T, así como de los que la exaltan como una radical transformación, en este texto el autor realiza una evaluación desde los mismos fundamentos de la crítica de la economía política. ¿Qué tan transformativa es la 4T? A esta pregunta se intenta responder en este artículo.
Enrique G. Gallegos*
Todos: los intelectuales de Letras libres y los poetas pacianos con sus versitos edulcorados; los escritores y periodistas de Nexos; los medios...
Los más entusiastas colaboradores de la 4T —aquellos que recorren casa por casa, los que palpan las vibraciones del territorio, aquellos que sin importar la inclemencia del clima, los riesgos de inseguridad, si es sábado o domingo—, son despedidos masivamente.
Con música, teatro y actividades comunitarias, cientos de personas se reunieron en Hermosillo para mantener viva la defensa del Río Sonora y exigir atención a la salud, agua limpia, justicia y reparación integral a doce años del derrame de Grupo México.
Familias buscadoras, periodistas y organizaciones de derechos humanos señalaron fallas en la investigación, identificación forense y protección de quienes buscan a personas desaparecidas en México, durante un seminario realizado en El Colegio de México.
Organizaciones civiles denuncian falta de coordinación, omisiones y una respuesta insuficiente del Estado mexicano ante el desplazamiento forzado interno; buscarán gestionar reuniones con autoridades federales.
Organizaciones que acompañan a las familias señalaron que la investigación deberá confirmar la solidez de la acusación contra el exgobernador de Guerrero y advirtieron que, a casi 12 años de los hechos, persisten pendientes como la entrega de información de inteligencia militar y la extradición de Tomás Zerón.