Informe de CIMAC documenta 338 agresiones contra mujeres periodistas en 2025, el registro más alto del que se tiene memoria y que coloca al primer año del gobierno de Claudia Sheinbaum como el periodo más violento para el ejercicio periodístico femenino en México.
Por Giselle Velasco Matías / @arlette_giselle
El primer año de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabeza el año más violento para las mujeres periodistas en México, con 338 casos de agresiones registradas, superando la cifra que en 2020 encabezaba el primer puesto con 245 casos, reveló la organización Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC) en el informe Entre el discurso y la desprotección. Violencia contras mujeres periodistas 2025.
El informe anual, presentado el pasado 03 de marzo del presente año, documenta las agresiones contra mujeres periodistas registradas por el Programa de Libertad de Expresión y Género de CIMAC durante el 2025 con la finalidad de evidenciar patrones, responsabilidades y omisiones estatales. Para ello, recupera el contexto violento en el que las mujeres ejercen la labor periodística, el cual no puede desprenderse de las desigualdades estructurales de género y las relaciones de poder.
En el informe, se especifica que la violencia hacia las periodistas se agrava por ataques específicos basados en el género entre ellas el hostigamiento, acoso sexual y laboral, amenazas de violencia sexual, descalificaciones sobre su apariencia y orientación sexual, así como ataques a sus cercanos, especialmente hijas e hijos. Además de lo anterior, persiste una brecha salarial que se traduce en salarios más bajos, menor reconocimiento profesional y precariedad laboral.
El perfil de las mujeres periodistas agredidas corresponde a mujeres que poseen cargos como directoras, reporteras o columnistas, cuyas fuentes de investigación se vinculan a política (233 casos registrados), derechos humanos (20 casos registrados) y seguridad (17 casos registrados), quienes, además, realizan investigaciones o coberturas sobre temas relacionados a corrupción, gestión pública, protesta social y protesta feminista.
“En este contexto, las mujeres periodistas enfrentan un doble riesgo: por un lado, la violencia estructural de género presente en todos los espacios y, por el otro, la violencia específica asociada a su labor informativa, especialmente en territorios donde confluyen intereses políticos, criminales y económicos”, puntualiza el informe.
Basta agregar que los actos violentos se expresan en espacios que van desde las salas de redacción y coberturas en las calles, hasta espacios digitales, donde tanto colegas, jefes, fuentes y autoridades son los principales agresores. Por su parte, en el informe se precisa un incremento en la incidencia de agresiones a través de la circulación de contenido generado mediante IA, una forma de violencia sexual emergente que busca sexualizar o ridiculizar a mujeres periodistas.
Los estados que presentan un mayor número de casos documentados son Ciudad de México con 64 denuncias, Coahuila con 38 casos registrados, Guerrero con 34, Puebla con 31 y Baja California con 25. En el informe, CIMAC puntualiza que para el análisis de la concentración de casos registrados se debe tomar en cuenta factores como las posibilidades de denuncia, el centralismo mediático y la confluencia de factores como una mayor diversidad de medios y coberturas.
Predomina la violencia psicológica con un 77. 51%, seguida de la física con un 14.79%. Basta agregar que, la amenaza, el descredito de la labor o estigmatización, la intimidación, el hostigamiento y las campañas de desprestigio y la agresión física persisten como los tipos de agresión más recurrentes.
“Las campañas de desprestigio y la estigmatización continúan siendo herramientas recurrentes de deslegitimación utilizadas para socavar la credibilidad de las mujeres periodistas ante la opinión pública, generando entornos de desconfianza, aislamiento y autocensura”, señalan en el informe.
Por otro lado, en el informe se precisa al acoso judicial como una práctica emergente encaminada a castigar el periodismo crítico que cuestiona al poder político o indaga sobre el ejercicio de los recursos públicos, corrupción, nepotismo, redes macrocriminales o violaciones de derechos humanos. Basta mencionar que, según los casos registrados, son los funcionarios estatales y municipales quienes encabezan el primer lugar como personas agresoras.
Aunado a lo anterior, según el informe anual de Reporteros sin Fronteras, en 2025 México se constituyó como el segundo país más peligroso para el ejercicio periodístico después de Gaza.
El informe Entre el discurso y la desprotección. Violencia contras mujeres periodistas 2025 puede ser consultado en el siguiente link: https://tinyurl.com/3hmhz2c8

