Integrado por cerca de 20 madres buscadoras, el “Coro Inolvidable” se presentó en la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco como parte de las actividades previas al 8M, donde la música se convirtió en un acto de memoria y denuncia frente a la crisis de desapariciones en México.
Texto y fotografías: Alex Rúa / alexandrorua
Guadalajara, Jalisco, 7 de marzo 2026.- En un país marcado por la crisis de desapariciones, la música se convirtió en un acto de memoria colectiva. Integrado por madres buscadoras de distintos colectivos, el Coro Inolvidable se presentó en el segundo piso de la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco “Juan José Arreola”, como parte de las actividades rumbo al Día Internacional de la Mujer.
La presentación formó parte de una jornada organizada por el Instituto Transdisciplinar en Literacidad del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD) y el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), que incluyó talleres de bordado, iconoclasia y la lectura en voz alta del libro El invencible verano de Liliana, de Cristina Rivera Garza.
En el escenario, cerca de 20 madres buscadoras transformaron el dolor en canto. Su primera interpretación fue “Amor eterno”, de Juan Gabriel, una pieza que resonó como un homenaje a las personas desaparecidas y a las familias que continúan buscándolas.
El repertorio del coro incluyó canciones como El jinete/La madre, Las Buscadoras y “Tu retrato bonito”. Cada melodía fue interpretada como un ejercicio de memoria que recuerda que detrás de cada desaparición hay una historia, una familia y un nombre que se niega a desaparecer.
Al finalizar la presentación, las integrantes realizaron un pase de lista: una por una nombraron a sus familiares desaparecidos. Ese momento convirtió el concierto en un acto de denuncia pública frente a una crisis que, pese a su magnitud, continúa marcada por la impunidad.
Lupita Ayala, madre buscadora e integrante del coro, explicó que el proyecto surgió como una forma de canalizar el dolor que atraviesan las familias.
“Soy mamá de Alfredo Ezequiel Campos Ayala, él ya fue encontrado, en una fosa. El canto es para sacar los sentimientos que traemos encontrados, porque a través de la desaparición de un hijo se nos juntan muchos sentimientos, tanto dolor como angustia”, relató.
Ayala explicó que, aunque su hijo fue localizado sin vida, continúa acompañando a otras madres en la búsqueda de sus familiares y en los procesos de sanación colectiva.
En ese sentido, el coro se ha convertido en un espacio comunitario donde la música permite compartir experiencias, sostener la memoria y fortalecer la lucha por la verdad.
Durante el acto, la administradora general de la Biblioteca Pública del Estado, María Dolores Arias Lara, señaló que las voces de las madres buscadoras representan memoria y dignidad.
“Las voces de esta agrupación encarnan la memoria, la dignidad y la valentía de mujeres que desde el amor y la búsqueda incansable han decidido transformar el dolor en un canto colectivo que nos interpela y nos convoca a no olvidar”, expresó.
Por su parte, la coordinadora del coro, Miriam Rodríguez, destacó que en medio de la crisis humanitaria que atraviesa el país es fundamental visibilizar las luchas de las mujeres que buscan a sus familiares.
Subrayó que las madres buscadoras son un ejemplo de resiliencia y esperanza en un contexto donde las desapariciones continúan acumulándose y las instituciones han sido incapaces de ofrecer respuestas suficientes.
La presentación del Coro Inolvidable se realizó en el marco de las actividades rumbo al 8 de marzo, una fecha que en México se ha convertido también en un espacio de denuncia contra la violencia, la desaparición y la impunidad.

















