Estudiantes del IPN rechazan la respuesta a su pliego petitorio y exigen funcionarios con capacidad de decisión para atender sus demandas.
Por Emmanuel Rosas / @apocslipstick.nau
Ciudad de México, 5 de junio de 2026.– Estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) rechazaron la respuesta entregada por las autoridades a su pliego petitorio y exigieron la presencia de funcionarios con capacidad de decisión para atender sus demandas. Durante un pronunciamiento público, los manifestantes condicionaron la continuidad del diálogo a que acudan responsables con poder resolutivo y rechazaron los materiales entregados por las autoridades.
“No estamos cerrados al diálogo ni a ninguna mesa de trabajo; esperamos que vengan personas capacitadas y con capacidad resolutiva, porque ni siquiera saben dar un mensaje. No queremos becarios ni sacacopias; queremos funcionarios que puedan responder y resolver”, señalaron los estudiantes en su pronunciamiento. En el mismo acto reconocieron el respaldo de algunos directivos a la comunidad estudiantil, pero exigieron que los responsables de responder a sus demandas “den la cara” y asuman directamente su responsabilidad. Asimismo, rechazaron recibir los materiales entregados por las autoridades y demandaron que sean retirados por sus responsables.
El rechazo se produce después de que, el 3 de junio, el subsecretario de Educación Superior, Ricardo Villanueva, y el subsecretario de Gobernación, César Yáñez, acudieran a las instalaciones de Canal Once para entregar una respuesta oficial al pliego petitorio. Tras analizar el documento, estudiantes y académicos lo rechazaron al considerar que no atendía de forma puntual cada uno de los puntos planteados y exigieron una contestación detallada, “punto por punto, el por qué sí y el por qué no”. En ese encuentro, el gobierno federal descartó la renuncia del director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, una de las demandas centrales del movimiento.
El conflicto se prolonga desde hace más de seis semanas. La movilización comenzó con reclamos sobre el deterioro de la infraestructura, la falta de reactivos y equipos en los laboratorios, y derivó en exigencias de mayor calado: un presupuesto extraordinario para la institución, la destitución de Reyes Sandoval —designado, como sus antecesores, por la Presidencia de la República— y la apertura de mecanismos de participación que democraticen el gobierno interno del Politécnico. El reclamo de fondo apunta a una estructura institucional en la que las decisiones se concentran en autoridades nombradas desde arriba, sin consulta a la comunidad estudiantil.
Durante el conflicto, los estudiantes han mantenido un plantón en las instalaciones de Canal Once, en el Casco de Santo Tomás, y han tomado oficinas administrativas en la unidad Zacatenco. En semanas anteriores, las secretarías de Educación Pública, Gobernación y Hacienda fueron señaladas por los manifestantes por no presentarse a una cita acordada para entregar por escrito una respuesta a sus demandas. La ausencia de funcionarios con capacidad de decisión en momentos clave de la negociación es, precisamente, el reclamo que los estudiantes reiteraron en su más reciente pronunciamiento.
El movimiento ha sostenido que su disposición al diálogo se mantiene, pero que las mesas instaladas hasta ahora no han contado con interlocutores capaces de comprometer soluciones. Los estudiantes han advertido que las protestas continuarán mientras no reciban una respuesta que atienda integralmente el pliego petitorio.
El esquema de conducción del IPN es uno de los puntos que el movimiento ha colocado en el centro. A diferencia de la UNAM, cuyo rector es designado por una Junta de Gobierno, la dirección general del Politécnico es nombrada directamente por la Presidencia de la República. Los estudiantes han señalado este mecanismo de designación en sus demandas de mayor participación de la comunidad en las decisiones del Instituto. En 2014, estudiantes del IPN sostuvieron una movilización que derivó en la suspensión de un nuevo reglamento interno y de modificaciones a los planes de estudio que las autoridades pretendían aplicar.











