Familias buscadoras y colectivos de búsqueda rechazaron las recientes declaraciones oficiales que minimizan la crisis de desapariciones, colocando un muro de memoria frente al CAIBP para exigir justicia y visibilizar a las víctimas, en medio de acusaciones de manipulación de cifras oficiales.
Texto por Giselle Velasco Matías / @arlette_giselle
Fotografías por Erik Salinas / @erik.skelter
Ciudad de México, 28 de marzo del 2026.- En el marco de la reinstalación del Muro de la Memoria frente al Centro de Atención Integral para la Búsqueda de Personas (CAIBP), realizada este 28 de marzo en Ciudad de México, colectivos y familias buscadoras independientes señalaron que las declaraciones recientes de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, presentadas el día anterior, representan un retroceso. Argumentaron que los supuestos avances en materia de desaparición manipulan las cifras oficiales, minimizando la crisis humanitaria que atraviesa el país y vulneran el derecho de las personas a ser buscadas.
Durante la reinstalación del Muro de la Memoria, familiares colocaron fotografías y nombres de personas desaparecidas como un acto de exigencia, remembranza y resistencia. Para las organizaciones y familias buscadoras, el muro, instalado cerca de las puertas del CAIBP, constituye un recordatorio necesario de que la actual crisis de desaparición en México no puede reducirse a una estructura de cemento que almacena carpetas de investigación.
“Levantaremos el muro aquí para arrebatarle nuestros nombres al olvido y para recordarle al mundo que la dignidad de quienes amamos no se borra con el tiempo ni con la indiferencia” señalaron durante la lectura de su posicionamiento.
Agregaron que esta acción es una forma de humanizar la burocracia, visibilizar que la desaparición no tiene fronteras y evidenciar que la crisis es de carácter nacional. “Queremos que cada funcionario que entre a trabajar y que cada autoridad que tome una decisión tenga que cruzar la mirada con nuestros seres queridos, que no olviden que detrás de cada folio que firman hay una vida que nos falta, una familia rota, que la exigencia sigue y que no se limita a un horario de oficina”, puntualizaron.
Mientras tanto, durante la mañanera del día de ayer, la presidenta de México presentó un informe en el que se argumentó una reducción en el número de personas desaparecidas en el país. Sin embargo, las familias buscadoras señalaron que dichos discursos, además de ser poco transparentes, constituyen un intento de borrar a miles de víctimas y de deslindar al Estado de su responsabilidad en la crisis de desaparición.
Además, denunciaron que el gobierno federal intenta reducir la cifra de más de 133 mil personas desaparecidas a alrededor de 43 mil, lo que calificaron como un maquillaje de datos y “segunda desaparición”. “No aceptamos que borren a nuestros desaparecidos con cifras de escritorio. Las familias que recorremos el país con la pala en la mano, manifestamos nuestra total indignación. No somos 43 mil, nos faltan más de 133 mil, más la cifra negra”, exclamaron.
Por otro lado, criticaron que las autoridades busquen contabilizar los casos únicamente si existe una denuncia formal, ya que esto, según señalan, ignora la realidad de miles de familias que enfrentan obstáculos para iniciar carpetas de investigación. En este sentido, recordaron que, en las fiscalías, los familiares se enfrentan en muchos casos a malos tratos, reclasificación de delitos y trabas burocráticas que dificultan el acceso a procesos eficaces.
Los familiares rechazaron también la afirmación oficial de que el 96% de las desapariciones no están vinculadas a delitos, al considerar que este tipo de declaraciones contribuye a estigmatizar o revictimizar a las personas desaparecidas y desvía la atención de la responsabilidad del Estado, tanto por acción como por omisión. “Basta de decir que todo es culpa del crimen organizado, el Estado es responsable por cada omisión, por cada fosa donde hay participación de autoridades, por la impunidad que permite que hoy sigan desapareciendo personas”, agregaron.
Durante la lectura del posicionamiento, las familias denunciaron que, en los últimos años, las estrategias estatales en materia de desaparición tienden a conteos de cifras, por lo que persiste una falta de acciones efectivas de búsqueda. Además, exigieron transparencia en la construcción de registros, metodologías abiertas y la inclusión de los familiares en los procesos de revisión de datos, ya que afirman que son ellos quienes buscan.
“No queremos más conteos, queremos que busquen, que investiguen, que sancionen”, enfatizaron.
El Muro de la Memoria se integró por nombres de personas desaparecidas de distintos estados del país como un recordatorio de que la desaparición en México es una crisis sistemática y generalizada. “Miren estos rostros, tienen un nombre y tienen una historia, tienen una familia que no descansa, no son números en un informe son ausencias que dejan un hueco en las familias y en la sociedad” afirmaron colectivos y familias independientes.
La jornada concluyó con las consignas ¡Familias buscando, el Estado está fallando! Y ¿Hasta cuándo?¡Hasta encontrarlos!, reiterando la exigencia de verdad, justicia y la aparición con vida de las más de 133 mil personas desaparecidas en el país.
Según una investigación de la plataforma periodística A dónde van nuestros desaparecidos, durante el primer año del sexenio de Claudia Sheinbaum, en promedio al menos 1.6 personas no regresaron a sus hogares cada hora; es decir, un aproximado de 40 personas cada día. En esta línea, casos como el del racho Izaguirre en Jalisco, evidencian la dimensión sistemática y generalizada de la crisis en materia de desaparición en México.














