Araceli Osorio, madre de Lesvy Berlín Rivera Osorio, y la colectiva Las Siempre Vivas convocaron a un abrazo colectivo en Ciudad Universitaria para reinstalar su fotografía y reivindicar su memoria, luego de que su memorial fuera dañado.
Por Kat Castañeda / @tecuanidelsur
Luego de que el memorial de Lesvy Berlín Rivera Osorio fuera atacado dentro de Ciudad Universitaria, en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), su madre, Araceli Osorio, y la colectiva Las Siempre Vivas convocaron a una jornada de memoria y solidaridad para reinstalar su fotografía y los objetos que habían sido retirados del lugar.
A través de redes sociales, la colectiva denunció que durante el fin de semana previo al 31 de octubre se registraron daños en el memorial ubicado en una antigua cabina telefónica, a un costado del Instituto de Ingeniería, donde el 3 de mayo de 2017 fue encontrado el cuerpo sin vida de Lesvy, víctima de feminicidio.
El caso de Lesvy estuvo marcado por la revictimización, las omisiones institucionales y las irregularidades en la investigación. Inicialmente, la entonces Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México sostuvo la hipótesis de un suicidio y el caso fue investigado como homicidio doloso por comisión por omisión.
Sin embargo, la lucha de Araceli Osorio, acompañada por organizaciones defensoras de derechos humanos y colectivas feministas, permitió que en octubre de 2017 un tribunal ordenara investigar el caso como feminicidio.
En 2019, Jorge Luis González Hernández, expareja de Lesvy, fue condenado a 45 años de prisión por feminicidio agravado. Posteriormente, en octubre de 2021, una resolución judicial aumentó la sentencia a 52 años y seis meses de prisión.
«Si arrancan una foto, nosotras pondremos 100 más»
Ante los daños al memorial, Araceli Osorio convocó el pasado 31 de octubre a un abrazo colectivo en el Jardín de la Memoria, dentro de Ciudad Universitaria, bajo la consigna: «Si arrancan una foto, nosotras pondremos 100 más».
La jornada reunió a personas solidarias con la exigencia de justicia por Lesvy, quienes participaron en la reinstalación de fotografías, la elaboración de fotobordados y la construcción de un altar en su memoria.
Araceli Osorio compartió que, al llegar al Jardín de la Memoria, encontró que alguien ya había colocado una nueva fotografía de su hija, un gesto que muestra cómo el espacio también es cuidado por personas de la comunidad universitaria.
«A veces vienen personas a dejar un mensaje para Lesvy, por ejemplo, ahorita dejaron uno, no lo he leído, pero es común», expresó.
Un memorial para seguir sembrando la memoria
Durante la jornada participaron compañeras y una profesora de Lesvy vinculadas con la estudiantina, quienes interpretaron algunas de las canciones que a ella le gustaba cantar.
Mientras la música acompañaba el encuentro, las asistentes colocaron flores, incienso, papel picado y fotografías para reconstruir el altar.
También compartieron palabras en memoria de Lesvy y reiteraron la importancia de mantener vivos los espacios de encuentro, solidaridad y exigencia de justicia frente a la violencia feminicida.
La reinstalación de su fotografía se convirtió así en una respuesta colectiva ante los daños al memorial y en una forma de preservar su presencia dentro de Ciudad Universitaria, donde su feminicidio continúa formando parte de la memoria de las luchas contra la violencia hacia las mujeres.








