Profesores del sistema semiescolarizado del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) realizaron un bloqueo intermitente sobre Calzada de Tlalpan para exigir la basificación de docentes y denunciar condiciones laborales precarias que, aseguran, han enfrentado durante 19 año.
Por Catherine Nava / @Catherine_r_n
Ciudad de Mexico, 16 de mayo 2026.-Bajo consignas como “el maestro luchando también está enseñando”, “si no hay basificación, que no ruede el balón” y “el docente peleando en su día de descanso”, integrantes de la Unión de Trabajadores y Académicos Semiescolarizados del IEMS visibilizaron la falta de seguridad laboral, salarios estancados y presuntas prácticas de discriminación institucional.
Los profesores de la modalidad semiescolarizada, como Erandi de los planteles Iztapalapa 5 y 4, exigieron la basificación y el fin de la discriminación institucionalizada que han enfrentado durante 19 años.
A pesar de una minuta de trabajo firmada con la ex Jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, que prometía la basificación, los docentes continúan sin seguridad laboral, con salarios estancados por 19 años y condiciones que afectan directamente a sus estudiantes. La situación se agrava al descubrir que están contratados bajo “código de confianza” y la falta de contratos claros, lo que pone en riesgo su jubilación y derechos básicos.
Los docentes revelaron que, en 19 años de existencia del sistema semiescolarizado, “solo hemos recibido menos de 1 peso por esos 19 años de aumento por hora” – señaló Erandi. Su salario para jubilación es menos del salario mínimo vigente, lo que les impediría jubilarse. Además, se ha descubierto que algunos profesores de asignatura trabajan más horas de las que se les pagan, con casos donde han trabajado durante 3 años las 15 horas, pero solamente le han pagado 14 horas. A pesar de reuniones con el director general IEMS, el Dr. Jorge Santos Valencia, quien llegó en octubre, y con autoridades de la SECTEI, las promesas de mejora y revisión de contratos no se han concretado, y la fecha límite para la solicitud de presupuesto se acerca.
Erandi comparó las condiciones: “Nuestros compañeros escolares tienen en promedio tres grupos a lo máximo. Yo que soy de tiempo completo… tengo 12 grupos”. La comunidad del IEMS con la modalidad semiescolarizada, atiende a estudiantes con discapacidad, madres de familia y personas de todas las edades, se siente orgullosos del trabajo que han hecho, pero exige una retribución justa y el fin de la desigualdad, afirmando que no puede haber estudiantes de primera y estudiantes de segunda y no puede existir profesores de primera y profesores de segunda.
Francisco Trejo, uno de los profesores afectados, explicó que a pesar de tener actividades programadas, no se les da prioridad en el uso de salones o laboratorios si otro profesor llega antes, obligándolos a buscar otros espacios o esperar. Trejo también señaló que, aunque se supone que deben tener 12 horas de clase en aula por el contrato de medio tiempo, a veces se les asignan hasta 16 horas, lo que considera un abuso por parte de las autoridades y denuncia que existe el temor de ser despedidos o no ser considerados para futuras asignaturas si no aceptan este trabajo extra. Además, los profesores semiescolares, al no tener base ni contrato, a menudo no reciben comunicados importantes que sí se entregan a los docentes sindicalizados, lo que los deja desinformados sobre la organización del instituto.
Los profesores continúan su lucha, organizándose y buscando apoyo, ya que si el caso no se resuelve en septiembre mete nuestro caso en septiembre, tendrán que esperar otro año más. Temen represalias por su organización, como el cambio de plantel o baje en número de grupos asignados. Su objetivo es inculcar a sus estudiantes la importancia de la justicia y la igualdad, rechazando la idea de “estudiantes de primera y de segunda”, así como “profesores de primera y de segunda”. A pesar de las promesas de revisión de contratos y una reunión programada para el 1 de junio, “hoy es 15 de mayo y no hemos recibido ningún comunicado”- comentó Erandi.
Las reuniones iniciales con el director, que al principio fueron optimistas, no han dado resultados, ya que las autoridades solo buscan prolongar cualquier acción. Por ello, los profesores han decidido que la mejor vía es una demanda colectiva, acompañada de manifestaciones para informar a la ciudadanía sobre las condiciones en las que trabajan. Consideran que la estabilidad de la figura del profesor es crucial para la calidad de la educación.









