El gobierno ruso expresó su respaldo político al nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, tras una decisión del Tribunal Supremo de Justicia. Moscú llamó a respetar la soberanía venezolana y a evitar injerencias externas.
Por Redacción / @Somoselmedio
El gobierno de Rusia manifestó su respaldo a la designación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, luego de que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) avalara su juramentación ante la Asamblea Nacional el pasado 5 de enero.
De acuerdo con una declaración oficial de la Cancillería rusa, la medida adoptada por las instituciones venezolanas busca “preservar la estructura constitucional del poder” y evitar una crisis institucional en un contexto que Moscú describe como de “amenazas externas y presiones neocoloniales” contra el país sudamericano.
Según el pronunciamiento, Rusia considera que el relevo temporal en la jefatura del Ejecutivo venezolano se realizó conforme a la legislación interna y representa un esfuerzo por garantizar la estabilidad política frente a un escenario de tensión internacional. El gobierno ruso afirmó que estas decisiones forman parte del derecho soberano de Venezuela a definir su propio rumbo político sin interferencias.
En su posicionamiento, Moscú reiteró su “solidaridad con el pueblo y el gobierno venezolano” y expresó su disposición a continuar brindando apoyo político y diplomático. También subrayó la importancia de resolver cualquier conflicto mediante el diálogo y el respeto al derecho internacional, con énfasis en la Organización de las Naciones Unidas y su Carta fundacional.
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El respaldo ruso se produce en un momento de alta polarización regional e internacional en torno a Venezuela, marcada por sanciones, presiones diplomáticas y disputas sobre la legitimidad de sus autoridades. Diversos gobiernos y organismos han expresado posturas encontradas sobre la situación institucional del país, lo que ha profundizado el debate sobre soberanía, autodeterminación y legalidad constitucional.
Para Moscú, América Latina y el Caribe deben mantenerse como “zona de paz”, una postura que retoma su discurso histórico contra la intervención extranjera en la región. En ese marco, el gobierno ruso insistió en que cualquier salida a la crisis venezolana debe surgir de procesos internos y no de acciones unilaterales desde el exterior.
El nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada abre una nueva etapa en la coyuntura política venezolana, con implicaciones tanto internas como internacionales. En los próximos días se prevé que continúen las reacciones de otros gobiernos y organismos multilaterales, así como debates sobre el impacto de esta decisión en la estabilidad política y en la situación de derechos humanos en el país.

