A través del arte y el diálogo, habitantes de la periferia de la Ciudad de México reflexionaron sobre las dificultades que enfrentan en su relación con el entorno urbano.
Por Ximena Martínez / @XilemaMtz
Ciudad de México, 17 de julio de 2026.– El colectivo Crisol Creativo realizó el taller “Cuencos vivos: ciudad y cuerpo” en el que se reflexionó sobre la relación que tienen los habitantes de la periferia con el entorno urbano. A través de dibujos, escritos y charlas, los participantes compartieron las experiencias y dificultades de habitar la capital del país desde las afueras de la ciudad.
El taller inició con la pregunta: “¿De qué manera nuestros cuerpos se configuran a partir de los espacios que habitamos?”, como una invitación a reflexionar y a generar conciencia sobre el cuerpo que utilizamos para desenvolvernos dentro de la metrópoli. Algunos de los participantes mencionaron que “habitar la ciudad muchas veces implica estar desconectados del propio cuerpo” y coincidieron en experimentar lo que Fernanda Cuevas, miembro del colectivo, describió como una “pérdida de humanidad debido a las dinámicas de la ciudad”, haciendo referencia a las exigencias y al ritmo de vida habituales en la capital del país.
Posteriormente, se conversó sobre el sentir provocado al pensar en la ciudad y se invitó a los participantes a transformar los sentimientos por medio del arte. Esto a través de un dibujo colectivo en el cual se plasmaron propuestas ante la pregunta: “¿De qué manera les gustaría habitar la ciudad?”, ejercicio que se asimiló como un primer paso para transformar las dificultades que enfrentan diariamente quienes habitan en los alrededores más alejados del centro de la Ciudad de México (CDMX). Once, también integrante del colectivo, explicó que esta actividad además tenía como objetivo “dejar de sentirse extranjero en la ciudad y comenzar a apropiarse de este espacio que también se habita”, así como generar memoria colectiva en la urbe a manera de resistencia ante la desigualdad y segregación socioespacial que enfrentan las personas de la periferia.
El desarrollo masivo inmobiliario hacia los bordes urbanos que experimentó la Zona Metropolitana de la Ciudad de México en décadas pasadas marcó la tendencia a la periferización de pobreza y la informalidad, según mencionan Aguilar y López en Espacios de pobreza en la periferia urbana y suburbios interiores de la Ciudad de México: las desventajas acumuladas (2016). Este fenómeno impulsó a las personas con menos recursos a ubicarse en zonas no aptas para la urbanización, que luego se transformaron en lugares donde la población reside con mayores necesidades y desventajas, pues carecen de servicios públicos, equipamiento y transporte para trasladarse a la capital, donde los servicios están cada vez más dispersos entre sí.
La serie de dificultades que enfrentan los habitantes de las periferias incluye deficiencias en los sistemas de transporte y movilidad, así como la falta de infraestructura que dé abasto al traslado. Lo anterior obliga a la población a ampliar sus horarios de actividades, siendo gran parte de su tiempo destinado al desplazamiento hacia la ciudad, lo que deriva en un mayor gasto debido a la variación de tarifas en el transporte utilizado, o a buscar oportunidades en la informalidad ante las pocas alternativas existentes en las afueras de la CDMX. Dicha situación tiende a degradar las condiciones de vida de los habitantes, tal como señalan Aguilar y Escamilla en Pobreza y exclusión social en ciudades mexicanas: dimensiones socioespaciales (2018).
Karen Márquez, integrante del colectivo Crisol Creativo y autora de este taller, compartió la importancia que tienen los espacios en los que se reúne una diversidad de voces “para externar lo que nos atraviesa” y replantear la manera de habitar, de construir vínculos con la ciudad y los territorios, así como con la comunidad a la que se pertenece. Esto, según explicó, es “para no pensarlos desde la distancia y poder construir nuevas cosas ahí, y así evitar que se nos sean arrebatados”. Asimismo, hizo un llamado a “fortalecer el tejido social ante los tiempos actuales en los que hay mucha desesperanza y dolor”, e invitó a reflexionar sobre la relación que se mantiene con los territorios en que se reside, llevando estas pláticas a las comunidades como un primer paso para construir tejido social en las zonas a las que se pertenece.
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Esta nota es resultado del Programa de Periodismo Juvenil 2026, un proceso formativo impulsado por ARTICLE 19 y Somoselmedio para fortalecer las herramientas de jóvenes interesados en el periodismo y la comunicación.

