Integrantes de colectivos se concentraron de urgencia en el Monumento a la Revolución para demandar acciones inmediatas a la Secretaría de Relaciones Exteriores y denunciar el arresto de la tripulación de la Flotilla Global Sumud.
Por Alan Hernández / @alandjhm Fotos: Emmanuel Abraham Rosas Morón / @apocalipstick.nau
Ciudad de México, 19 de mayo de 2026.- La noche del pasado 18 de mayo, integrantes de colectivos pro palestinos, defensores de derechos humanos y familiares se concentraron en el Monumento a la Revolución para exigir al gobierno mexicano la localización y pronta liberación de las activistas connacionales Violeta Núñez, Paulina del Castillo y Sol González, quienes fueron retenidas en aguas internacionales por fuerzas militares israelíes mientras transportaban ayuda humanitaria hacia la Franja de Gaza. Las delegadas formaban parte de la tripulación civil del barco Venus, componente de la Flotilla Global Sumud, el cual fue interceptado durante un operativo que los manifestantes calificaron como un acto de piratería estatal y una violación abierta a las leyes internacionales.

Durante el mitin, el periodista Ernesto Ledesma, quien participó en las primeras fases de navegación de las embarcaciones, cuestionó la falta de medidas preventivas del gobierno federal ante el cerco militar en la región.
Ledesma recordó su propia experiencia de detención por el ejército israelí en misiones pasadas, señalando los riesgos que enfrentan las delegadas: “Cuando estuvimos detenidos en la cárcel allá, estuvimos días incomunicados; los momentos de tortura es en ese tiempo ciego. Por eso ahorita estamos exigiendo al gobierno mexicano que rompa relaciones con Israel”.
Bajo esa misma línea, criticó la postura pasiva de la cancillería, advirtiendo que “si un gobierno permite que sus ciudadanas sean secuestradas en alta mar por otro estado, sin que existan consecuencias diplomáticas inmediatas, habla con total nitidez de la jerarquía de sus lealtades”, concluyo. La movilización contó con el testimonio de Roberto Hernández, padre de Ana Ximena, integrante del brazo médico de la flotilla que actualmente se encuentra resguardada en suelo turco.
Organizaciones aliadas respaldaron el reclamo, enfatizando que las activistas no acudieron a la zona de conflicto por motivos particulares, ya que van por un compromiso humanitario elemental. “Nuestras compañeras no fueron a buscar el peligro. Fueron a evidenciar el peligro en que vive un pueblo entero bajo el asedio”, expresaron los colectivos mediante una lectura conjunta, añadiendo que “la solidaridad no es un discurso de escritorio, debe ser un acto de presencia”.
Ante la presión de los colectivos y familiares, la Secretaría de Relaciones Exteriores emitió un pronunciamiento institucional a través de la cuenta oficial de X de Roberto Velasco Álvarez, titular de la dependencia. El funcionario federal exigió formalmente a las autoridades israelíes el pleno respeto a los derechos humanos, la integridad física y el acceso consular inmediato para las tres mexicanas. Asimismo, la SRE afirmó que ya se encuentra en contacto con las familias de las víctimas y en plena coordinación con embajadas de otros países que cuentan con brigadistas retenidos para asegurar una pronta resolución del caso.

La misión humanitaria de la Flotilla Global Sumud comenzó a tomar forma en los puertos de Turquía, donde las embarcaciones civiles ,incluido el navío Venus, zarparon los pasados 29 y 30 de abril con rumbo al Mediterráneo, llevando a bordo personal médico, activistas de distintas nacionalidades y toneladas de suministros de primera necesidad destinados a la Franja de Gaza y Cisjordania.
La alerta sobre la intercepción de la tripulación en aguas internacionales llegó a México a través de los reportes urgentes emitidos por las plataformas de comunicación de La Audiencia y Prensa Internacional, el Grupo de Acción Revolucionaria, el Comité Cerezo México y las cuentas oficiales de la Global Sumud Flotilla, lo que detonó la movilización inmediata en el monumento a la Revolución.














