Por Max González Reyes
Una de las estrategias que el gobierno federal aplicó para evitar el contagio por el Covid, 19 fue implementar el trabajo en casa. En su momento, esto sirvió para evitar contagios masivos y así impedir que la pandemia se extendiera aun más de lo que ya era. Al ser una política pública, las instancias gubernamentales estuvieron obligadas a aplicar este mecanismo. En lo que se refiere al Congreso, se estableció que las reuniones plenarias y en comisiones, se permitiera llevarlas a cabo de manera remota o a distancia, a fin de que no se interrumpiera la actividad legislativa. Prácticamente las reuniones plenarias de los dos periodos ordinarios de 2020 se llevaron a cabo de manera remota, y lo mismo sucedió con las reuniones de comisiones.
Una vez que se pudo tener un control de la pandemia y que la etapa más peligrosa se superó, la actividad volvió a la normalidad. Poco a poco se regresó a las actividades cotidianas sin dejar de seguir las instrucciones para evitar contagios. Sin embargo, en las sesiones del Congreso se siguieron aplicando reuniones vía remota. Los legisladores tenían la facilidad de no asistir de manera presencial a las reuniones de comisiones o del pleno, y aun así participar como si estuvieran presentes. Esto dio pie a que muchos hicieran su trabajo legislativo mientras hacían sus traslados en automóviles, desde su casa, en algún restaurant o en cualquier lugar donde estuvieran. Bastaba tener un celular y el permiso para acceder a la reunión, permiso que tenían desde tiempos de la pandemia. Incluso, hoy es la fecha que en la Cámara de Diputados las reuniones son semipresenciales, es decir, no todos los diputados asisten presencialmente a las sesiones. La pandemia ya pasó desde hace algún tiempo, pero los legisladores siguen teniendo reuniones a distancia.
Paralelo a ello, los legisladores que se encuentran vía remota muchas ocasiones ni siquiera tienen activada su cámara, de tal manera que, aunque hayan pasado lista de asistencia, no se puede verificar que estén atentos a la reunión.
El mecanismo de legislar a distancia se implementó como una medida urgente derivado de la emergencia sanitaria. Sin embargo, hemos visto que algo que se originó como una necesidad por la pandemia, se ha convertido en un abuso y una forma de evadir la responsabilidad que los legisladores deben cumplir. El caso más reciente es el del diputado de Morena Cuauhtémoc Blanco, quien en una reunión de la Comisión de Presupuesto donde se discutía le Ley de Aguas, al consultarle el sentido de su voto, se descubrió que estaba jugando pádel, por lo que no atendía el debate que se llevaba a cabo. En esa reunión, al pedirle el sentido de su voto, la voz agitada del legislador lo delató. No sabía de lo que se trataba, ni lo que votaba. Todos se dieron cuenta, fue imposible ocultarlo
La escena podría pasar desapercibida, pero es el reflejo de la realidad que vive nuestro país, pues deja ver que muchas de las decisiones que aprueban los legisladores no tienen el estudio adecuado, porque legislan al vapor y sin revisar lo que están votando, pues mientras en apariencia están en una reunión, en realidad están haciendo otra cosa. No es la primera vez que se descubre que los legisladores no atienen su trabajo.
La anécdota del Diputado Cuauhtémoc Blanco es un botón de muestra de lo que hacen nuestros legisladores. Así hay muchos que de manera remota sólo pasan lista y no participan más en la reunión. Su asistencia se limita a conectarse para cumplir el quórum para que la sesión se lleve a cabo, pero no más. No están atentos ni atienden, las reuniones. Y al momento de votar lo hacen sin conocer.
La reacción a la anécdota del ex gobernador de Morelos ya tuvo sus consecuencias. El Coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, hizo un fuerte llamado de atención a su bancada y pidió la presencia obligada de por lo menos 80 de los 253 integrantes de la bancada. El Coordinador dijo que “hay que buscar momentos más adecuados a la situación que vivimos. Si cometemos excesos, si no respaldamos a la presidenta Claudia Sheinbaum hay riesgo de que no tengamos las dos terceras partes”.
Las palabras del Coordinador no son cosa menor, pues se han presentado casos de reuniones de comisiones en las que todos sus integrantes están conectados vía remota y sin su cámara activada. Así sucedió en la reunión extraordinaria de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados, del 23 de octubre, en la que se analizaba la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Extorsión, presentada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Pareciera que los legisladores siguen viviendo en los tiempos de la pandemia. La vía remota fue un recurso para evitar contagios, pero es absurdo que hoy se siga ocupando ese mecanismo para tener reuniones. Lo más grave es que no es por una verdadera necesidad de no asistir a cumplir su responsabilidad como legisladores, sino por algo secundario. Su responsabilidad principal es hacer su trabajo tanto en comisiones como en el pleno.
Si revisamos la actividad legislativa del Diputado Cuauhtémoc Blanco, se puede observar que en lo que va de la presente legislatura (que ya abarca más de un año) no ha presentado ninguna iniciativa, tiene 10 ausencias en votaciones y sólo ha subido una vez a tribuna y fue para defenderse cuando se presentó el dictamen para desaforarlo. Su actividad legislativa prácticamente es nula. Su protagonismo ha sido más por escándalos mediáticos que por legislar. Esto comprueba que para el Diputado es más importante hacer ejercicio en horas de trabajo que asistir a las sesiones.
Al parecer todo el escándalo que provocó el Diputado Cuauhtémoc Blanco ha llevado a tomar cartas en el asunto. Más allá de la llamada de atención del coordinador morenista, la presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, informó que la Cámara de Diputados sesionará de manera presencial en las sesiones en las que se discutirán la nueva ley para combatir la extorsión y el Paquete Económico 2026. La legisladora afirmó que es necesario prestigiar la política y que los ciudadanos se sientan bien representados. Reiteró que “las sesiones serán absolutamente presenciales”.
Esperemos que se cumpla. Hoy no hay ninguna razón para seguir legislando a distancia.





