El pasado 26 de Septiembre después de una gran polémica en redes y un debate social más amplio de lo que se acostumbra en Guadalajara, las estudiantes del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente lograron hacer rectificar a su rector y pudieron llevar a cabo el evento Dialogo por el derecho a decidir en el Auditorio Pedro Arrupe.

Al iniciar el evento llamó la atención la presencia del Rector José Morales en el estrado, su presencia se explicaba en razón de dar unas palabras antes de iniciar el panel con las diferentes participantes. En su mensaje de más de 10 minutos el todavía rector dejó en claro que el Arzobispado estuvo en comunicación con el ¿Cuál fue el tono exactamente de esas llamadas? No lo especificó, mencionó que en esas llamadas reivindicó el hecho de que en el ITESO se discuten todos los temas pero no termino de aclarar porque entonces en determinado momento la rectoría consideró que no podía “garantizar la seguridad”.

Lo qué hoy si sabemos es que personas ajenas a la comunidad universitaria con mucho poder, -o el suficiente como para poner en dilema a la mayor autoridad de esta casa de estudios-, están incomodas con lo que la organización estudiantil ha hecho en estos días. ¿Trata de interferir el Arzobispado con la agenda de la Universidad? ¿El Arzobispo emérito está en contra de las estudiantes y su libertad para organizar foros cuando el tema a tratar es un algo fuera o contrario a su agenda política?  O más aun ¿De verdad  uno de los principales líderes morales del Frente nacional por la familia aun cree que puede censurar un evento estudiantil y salirse con la suya?

De forma curiosamente sincronizada fue que decenas de comentarios de perfiles anónimos llegaron al buzón del video de la transmisión en vivo del evento alegando que lo realizado no puede ser considerado “un dialogo” porque solo se presenta una sola postura al tiempo que también el senador por Jalisco Chema Martinez, legislador y representante por décadas de los grupos conservadores del PAN, recién adherido a las filas de Morena, usará el mismo cuestionamiento para intentar deslegitimar la realización del foro en un tuit.

En la misma línea, con la misma voluntad de intromisión a la vida universitaria y sin tener ningún tipo de “vela en el entierro” como diría el dicho popular un párroco domínico de Bogotá, ninguneando toda organización estudiantil tuiteó desde Colombia su condena a lo que considero sin mayor argumento mediante “un evento a favor del lobby del arcoíris”.

Resulta poco consecuente -por decirlo menos- que estas mismas voces que en acontecimientos pasados como el caso Ayotzinapa, la desaparición de los tres estudiantes del CAAV o el descubrimiento de los trailers con personas no identificadas, brillaron por su ausencia. Pareciera que a algunos les interesa más tratar de imponerle su moral a los demás que realmente alzar su voz en defensa de la vida de quienes mueren a causa de la guerra en la que vivimos en México, en donde la diferencia entre crimen organizado y autoridades se desmorona cada día.

Por si no fuera poco, el activista ultra conservador formado por los legionarios de Cristo en Monterrey Marcial Padilla -quien se opone a introducción de contenidos de educación sexual en los libros de texto y que en 2016 se opuso a la iniciativa que promovía el matrimonio igualitario en todo México- tambien se sumó  a las presiones. Primero aplaudió la cancelación del foro y luego le recriminó a la universidad que este se llevara a cabo. Un “defensor” de los no-nacidos alentando la censura de un dialogo en una institución educativa. Una estampa del fanatismo que aún vivimos en pleno siglo XXI.

Queda entonces en evidencia la intención política de inhibir el debate de parte de una fracción de la iglesia en coordinación con algunos actores políticos y sociales  de corte ultra conservador que no han demostrado tener otra lucha más que hacer propaganda con el objetivo de que nada cambie y que todo siga igual.

Por lo pronto, a contracorriente, en el ITESO sus estudiantes se organizaron en asamblea para exigir que el espacio se abriera y el evento se llevara a cabo. Un buen primer paso, más para nada suficiente. Algunos días después una enérgica marcha de pañoletas verdes recorrió el tramo comprendido entre el Parque Morelos y Rectoría de la Universidad de Guadalajara. La marea verde. Esperemos que con ella, nuestros derechos sean cada vez más amplios.

@JuanYvesPalomar

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