La Secretaría de Medio Ambiente concluyó el procedimiento de los tres desarrollos turísticos que la naviera promovía en el Caribe mexicano: uno fue retirado por la propia empresa el 19 de mayo, otro fue desechado el 13 de mayo y el muelle privado para cruceros fue negado el 20 de mayo. Los colectivos exigen que la resolución se entregue firmada para que no pueda reactivarse.

Por Catherine Nava

Ciudad de México, 22 de mayo de 2026. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) cerró el procedimiento ambiental de los tres proyectos que Royal Caribbean impulsaba en Mahahual, Quintana Roo, bajo la marca “Perfect Day”. El desenlace llegó después de meses de movilización encabezada por los colectivos Salvemos Mahahual, Sélvame MX y Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS), y un día después de una concentración frente a las oficinas centrales de la dependencia, en avenida Ejército Nacional.

El cierre del procedimiento ocurrió en tres tiempos. El 13 de mayo, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) desechó la solicitud del Beach Club Perfect Day por no atender los requerimientos de información ambiental. El 19 de mayo, la empresa promovente —Cielo Asoleado S. de R.L. de C.V., filial de Royal Caribbean— presentó el desistimiento formal del parque acuático Perfect Day. Y el 20 de mayo, la DGIRA negó la modificación del muelle privado para cruceros que promovía Promociones Turísticas Mahahual, S.A. de C.V., también filial de la naviera.

Pese al desenlace administrativo, los colectivos sostienen que la cancelación no está garantizada. La tarde del 21 de mayo se concentraron frente a la Semarnat para exigir un resolutivo firmado, con sustento técnico y científico, que impida a la corporación reactivar el proyecto bajo otra figura.

“Estamos atentos a que esta empresa multinacional, que se lleva las ganancias económicas a otro país, no acabe con nuestros recursos y nuestra belleza natural, nuestra cultura. ¡Fuera Royal Caribbean!”, declaró Luiz Amezcua, integrante de Salvemos Mahahual, durante la protesta.

Irma Morales, abogada de DMAS, explicó en el mismo acto que la entrega formal del documento es clave para sostener la disputa en otros frentes: “Eso nos va a servir muchísimo para seguir en la batalla legal en la parte estatal y municipal con los usos de suelo”.

Tres proyectos, una sola operación

La DGIRA decidió analizar los tres expedientes de manera integral por su relación funcional, operativa y ambiental, con el fin de evaluar los impactos acumulativos sobre los ecosistemas costeros del Caribe mexicano.

El parque acuático Perfect Day, ingresado el 9 de diciembre de 2025, contemplaba la demolición de infraestructura existente y la construcción de seis secciones: Hideaway, Arrival, Family Cove, Loco Waterpark, Área de Servicios y Áreas Naturales. Incluía playas y ríos artificiales, un canal para trajineras, una planta de tratamiento de aguas residuales con pozo de inyección al subsuelo y una planta de ósmosis inversa para producir agua potable a partir de agua de mar. El proyecto abarcaba 82.58 hectáreas, de las cuales 16.38 requerían cambio de uso de suelo.

La DGIRA decidió analizar los tres expedientes de manera integral por su relación funcional, operativa y ambiental, con el fin de evaluar los impactos acumulativos sobre los ecosistemas costeros del Caribe mexicano.

El parque acuático Perfect Day, ingresado el 9 de diciembre de 2025, contemplaba la demolición de infraestructura existente y la construcción de seis secciones: Hideaway, Arrival, Family Cove, Loco Waterpark, Área de Servicios y Áreas Naturales. Incluía playas y ríos artificiales, un canal para trajineras, una planta de tratamiento de aguas residuales con pozo de inyección al subsuelo y una planta de ósmosis inversa para producir agua potable a partir de agua de mar. El proyecto abarcaba 82.58 hectáreas, de las cuales 16.38 requerían cambio de uso de suelo.

Durante la evaluación, la autoridad ambiental identificó vegetación de manglar en el predio, posibles incumplimientos de la NOM-022-SEMARNAT-2003 —que regula la conservación de humedales costeros—, riesgo de intrusión de agua salada al acuífero por la operación de la planta desalinizadora, alteración del balance hídrico subterráneo, medidas de mitigación insuficientes y ausencia de un análisis sobre las afectaciones a los arrecifes y especies marinas de la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano, así como a especies protegidas por la NOM-059-SEMARNAT-2010.

El segundo expediente, el Beach Club Perfect Day México, ingresó el 24 de febrero de 2026 y contemplaba áreas administrativas, albercas, cabañas, caminos, estaciones de servicio, dragado, una caleta artificial e instalación de estructuras marinas. La DGIRA documentó 33 impactos ambientales sin medidas adecuadas de prevención, mitigación o compensación: afectación a manglares, ecosistemas arrecifales y acuáticos, generación de aguas residuales, manejo de salmuera —residuo concentrado en sal de la desalinización—, residuos sólidos, ruido y remoción de vegetación.

La autoridad solicitó información adicional el 9 de marzo y, ante una respuesta que no atendió los requerimientos, desechó el expediente el 13 de mayo.

El tercer trámite correspondía a la construcción de un muelle para cruceros de uso privado. La DGIRA detectó inconsistencias sustantivas: un documento planteaba mantenimiento y rehabilitación, mientras que otro contemplaba demolición parcial, ampliación y construcción de nueva infraestructura. Mediante acuerdo administrativo del 20 de mayo, la autoridad negó la modificación.

Perfect Day no es un proyecto inédito. Royal Caribbean opera desde 2019 una operación con el mismo nombre en CocoCay, isla privada en las Bahamas que la naviera transformó con una inversión de 250 millones de dólares y que recibe hasta 13 mil pasajeros diarios. El modelo combina parque acuático, muelle privado, restaurantes y cabañas en un esquema en el que los cruceros amarran directamente y los pasajeros pasan el día en infraestructura controlada por la propia empresa.

La diferencia es que CocoCay es una isla deshabitada del archipiélago de las Berry; Mahahual es un puerto del sur de Quintana Roo con cerca de tres mil habitantes, colindante con la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano —área natural protegida federal— y parte del Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo más extenso del mundo. La propuesta para Mahahual contemplaba una inversión de más de 800 millones de dólares y capacidad para recibir hasta 21 mil cruceristas al día, según los registros del proyecto.

La oposición al proyecto se construyó en paralelo al procedimiento ambiental. La petición “Salvemos Mahahual: detengamos el proyecto destructivo de Royal Caribbean”, alojada en la plataforma Change.org, acumuló más de cuatro millones de firmas. Greenpeace desplegó una manta sobre los andamios del Palacio de Bellas Artes para interpelar a la Semarnat, y la conversación digital bajo los hashtags #SalvemosMahahual y #NoAPerfectDay rebasó los 381 millones de impresiones, de acuerdo con monitoreos publicados en prensa nacional.

El 19 de mayo, la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, anunció en conferencia que el proyecto no sería aprobado, incluso si la empresa intentaba desistirse antes del resolutivo. “La empresa busca desistirse del proyecto, pero queremos anunciar que nosotros como Semarnat no lo vamos a aprobar”, dijo entonces.

Dos días después, los colectivos llegaron a Ejército Nacional. Su argumento: una declaración política, sin documento firmado, no impide que Royal Caribbean reingrese el proyecto bajo otra figura jurídica o lo fragmente en expedientes separados. Lo que exigen es el resolutivo formal de la DGIRA con la negativa técnica, ambiental y jurídica de los tres trámites.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here
Are you human? Please solve:Captcha